miércoles, 20 de abril de 2011

Travesía de las Sierras del Noroeste en autosuficiencia (16-04-2011)


 En un lugar de  Moratalla de cuyo nombre no quiero acordarme... bueno no quiero acordarme porque todavía tengo pesadillas, primero por la odisea que pasamos hasta llegar allí y otro porque todavía me entran nauseas de recordar toda la comida que nos metimos entre pecho y espalda.

En fin, como se dice en el argot callejero empecemos por el principio. A la friolera de las 3:10 de la mañana llego a casa de Joaquín, no sin antes haber sido parado por una patrulla de la Guardia Civil y haberme dejado marchar al ver las pintas que llevaba, no sin antes preguntarme: "¿a dónde vas a estas horas alma de cántaro?".

Desde este punto salimos 4+1 (lo digo por la rima fácil) de los componentes del grupo que iba a realizar la travesía (Josué, César, Joaquín, Lucas y yo) y nos dirigimos al Calar de la Santa (lugar de llegada) para dejar los 2 coches que nos llevarían de vuelta al lugar de salida (las Fuentes del Marqués).

Dos horas y media más tarde ya estábamos en las Fuentes del Marqués preparados y con los otros 3 componentes del grupo (Cristina, Alejandro y Jesús). Así que con la mochila en la espalda, los bastones en las manos y el frontal en la cabeza a las 6:15 partimos hacia la aventura con más moral que el Alcoyano.

La primera de las grandes pruebas que nos esperaban era la subida del Barranco del Agua, que como su propio nombre indica lleva agua, pero además barro, rocas resbaladizas y plantas llenas de agua. Esto nos llevó a patinar más que andar por el agua y a mojarnos los pantalones y los pies, gran putada ya que estabamos calados y todo el agua iba metiendose por los calcetines mojándonos los pies y haciendo más incómoda nuestra marcha. 
 
Para evitar mojarme más los pies, yo opté por quitarme las patas de los pantalones desmontables, craso error ya que después del barranco nos esperaba nuestra primera ascensión a un pico por caminos de mala muerte llenos de carrasca y arbustos espinosos, cosa que hizo más agujeros en mis piernas que un colador de los chinos.




Después de nuestro primer pico, bajamos a una casa donde hicimos el primer descanso breve para comer, hidratarnos y hacer aguas menores, aunque Alejandro había ya evacuado al menos 4 veces más (y las que le quedaban).

Tras la pequeña parada en la casa forestal seguimos nuestro camino de subidas y bajadas por los cerros (donde utilizamos las técnicas más avanzadas para desplazarnos, destacando el doble tirabuzón con aterrizaje sobre la mochila de Joaquín) hasta llegar al cortijo de la Pajareja donde hicimos nuestra primera comida seria y donde Alejandro hizo su decimoquinta meada.

Para mi, este fue el primer punto de inflexión ya que después de esto nos esperaba la subida al Pajarón, el pico más alto de la ruta con 1509 m., pico al que no llegamos a subir ya que, de camino al mismo, a nuestro guía Joaquín (alias Punchok de la Jungla) le dio por seguir su instinto en vez de las indicaciones del GPS y bordeamos la montaña por el lado más largo. Por lo tanto para ahorrar tiempo en vez de coronar el pico lo dejamos a la izquierda y bajamos por una rambla (donde, por cierto, hice mi maravilloso truco de deslizarme violentamente hacia el lado y dar con el costado sobre una piedra) atajando hasta el camino que se unía con la ruta original cosa que hizo que se compensase el tiempo perdido.

Una vez en el camino, nos desviamos por una subida a un collado donde paramos por segunda vez para almorzar y para que Alejandro cambiase el agua al canario por vigesimoquinta vez. Terminado este almuerzo seguimos el camino que nos llevó directamente a una carretera del Campo de san Juan, donde nos enfrentamos al segundo gran punto de inflexión de la ruta: EL RÍO, también conocido como el Arroyo de las Polladas (es su nombre verdadero, os juro que no es broma). En este arroyo se hundieron todas nuestras fuerzas, ánimos y ganas de seguir, sobre todo cuando realizamos la subida más corta pero más dura de todo el recorrido. 
 
En este punto ya nos dimos cuenta de que la excursión ya no tenia tanta gracia y menos mal que parecía que ya se terminaban las subidas y que le quedaba poco a la ruta, pues sólo nos quedaban 5 Km más o menos en línea recta. Lo curioso es que 20 minutos después quedaban los mismos 5 Km. en fin, será cosa de los Km y las líneas rectas...

Tras 1 hora más de recorrido, llegamos por fin al pueblo y terminamos 37.4 Km y 2300 m de desnivel con un tiempo total de 10 horas y 10 minutos, no bajamos de 10 horas como habíamos planeado, pero claro también hay que tener en cuenta que Cristina nos retrasó jajajajajaj es bromaaaa. 

Pero una vez llegados al Calar tuvimos que superar nuestro último reto del día que consistió en comernos todo lo que nos pusieron en el restaurante.... DIOS QUE HINCHETA A COMERRRRR!!!!!. Con esto termino la crónica de esta aventura y brindo con sal de frutas por las pedazos de rutas y comilonas que nos pegamos.

Por cierto, en esta ruta se batieron varios records:
- Alejandro. Record al número de meadas en una ruta: 214, sus riñones funcionan mejor que la jarra Brita.
- Cristina. Record a la ruta más larga que ha hecho en su vida, por lo menos que ella recuerde.
- Joaquín. Record a la maniobra aérea en caida libre, tiene la columna igual que los gatos pero al revés.
- Josué. Record de intensidad de las ventosidadesAntrax.
- Jesús. Record de tiempo sin fumar en una ruta, de hecho es que ni le daba tiempo a encender un cigarro cuando parábamos.
- César. Record de realizar una ruta con el culo mojado sin saber la causa (la botella o el camelbak), de hecho va a ser uno de los grandes misterios de la humanidad junto con el de ¿qué fue primero el huevo o la gallina?.
- Pepe. Record de arañazos por arbustos y carrasca en una ruta, necesitó varias transfusiones.
 



miércoles, 13 de abril de 2011

Répetición de la X Travesía del Noroeste Murciano en autosuficiencia

Hola compañer@s!!!! Este sábado vamos a repetir una gesta que ya realizamos anteriormente Joaquín y yo el 4 de marzo de 2011 donde superamos uno de los retos propuestos para esta temporada: La X Travesía de las Sierras del Noroeste Murciano ( 38 Km y 2400 m de desnivel, tardamos 13:15 horas).

Esta vez, para aumentar la dificultad, nos hemos propuesto hacerla en menos de 10 horas, con dos hándicaps añadidos, uno de ellos: el tiempo, ya que queremos rebajar en 3 horas el tiempo de realización de la ruta y el otro es la autosuficiencia, ya que no contaremos con puestos de avituallamiento.

Para realizar esta travesía hemos formado un equipo compuesto de forma confirmada por Cesar, Joaquín, Alejandro y yo, quedando Cristina y Jesús en interrogante ya que todavía no han confirmado su asistencia.

Esto va para los que se vienen: hace falta que os traigais cada uno lo siguiente:

- Comida para desayunar y almorzar (con calorías ehh que son 10 horas de camino).
- Un impermeable
- 3 - 4 litros de agua.
- Un forrillo o camiseta de manga larga
- Barritas, geles, frutos secos etc...
- El frontal (que salimos a las 5 de la mañana).

Bueno, por otro lado, también necesito que me acompañe alguno de vosotros al Calar el día de antes para dejar mi coche allí y volvernos. Yo puedo salir del calar sobre las 6 de la tarde, así que ya me decís.

La salida la realizaremos a las 4 de la mañana desde el mercadona de Guadalupe.

Cuando lleguemos al Calar iremos al bar a comer ya que estaremos muertos después de 10 horas de travesía.

Un saludo y nos vemos en el camino!!!!

domingo, 10 de abril de 2011

Crónica del Río Chícamo - 10 de abril de 2011


Hola compañeros!!! esta mañana hemos podido disfrutar de una calurosa pero entretenida ruta pasando por el Río Chícamo en Abanilla. A las 9:00 de la mañana habíamos quedado en la rotonda del Casablanca de Santomera los componentes del grupo que iban a participar en la ruta de hoy... pero como de costumbre nos hemos retrasado casi 45 minutos en primer lugar por la tardanza de algunos componentes del grupo y en segundo lugar por la vuelta ciclista que se nos ha adelantado y nos ha hecho ir detrás de ella durante un par de kilómetros.

Una vez en la carretera nos hemos dirigido hacia el pueblo de partida de la ruta: Macisvenda sorteando todo tipo de ciclistas y con la incorporación de Alejandro y Cristina, que como ángeles del infierno que son nos han dado caza en el trayecto.

Llegados a  Macisvenda, hemos iniciado la ruta por un bonito camino a través de un secarral que nos ha llevado durante 3 kilometros al siguiente pueblo: El Tollé. Durante este camino que ha durado poco menos de una hora he podido escuchar 250 veces las siguientes frases: "Pepe, donde cojones está el río", "Pepe esto es un puto secarral", "Pepe te odio a muerte", "Pepe eres mu cabrón, ¿donde nos has traído?", Pepe, ¿Cuánto queda pal río?... a lo que yo contestaba... no os preocupeis que quedan 400 m. en línea recta...

Al llegar al Tollé y a riesgo de que el grupo me abandonase para irse al bar y dar por terminada la ruta, nos hemos adentrado en un camino de tierra que se dirigía al rio y una vez allí hemos descansado en una pinada que daba justo al punto donde el rio se convertia en canal y se volvía subterraneo.

Tras una paradita hemos empezado a remontar el río (o más bien lo que quedaba de él)  cruzándolo y saltando de piedra en piedra durante una hora más o menos, hasta que viendo que no había mucha sombra en el camino hemos parado a descansar y almorzar cerca de una pared de roca que nos ofrecía una acojedora sombra.

Tomandonos el refrigerio en este lugar ha sucedido algo totalmente imprevisto, al principio Sam se ha transformado en el perro diabólico y se ha puesto a ladrar y a dar gritos raros como si el mundo se fuese a doblegar sobre si mismo y todos fuésemos tragados por el agujero generado por el acelerador de partículas de la serie "El Barco", pero justo 2 minutos después ha pasado a 10 metros de nosotros, por el mismo río, un rebaño de cabras con pastor y todo... cosa como mínimo curiosa, porque entre los ciclistas y las cabras esto parecía encuentros en la tercera fase.

Después del refrigerio la cosa ha empezado a animarse, pues hemos entrado en una parte del río donde por mucho que quisiésemos había que pasar metiendo los pies en el agua y aquí hemos visto diversas técnicas de paso a través del río. Algunos han utilizado la técnica mono titikaka agarrándose a las paredes y a los árboles para no pisar mucho el suelo; otros ha utilizado la técnica del chino cudeiro en Humor Amarillo en la parte de las zamburguesas pasando de piedra en piedra con mejor o peor resultado; otros han utilizado la técnica de la nutria de rio pasando por el agua sin complicarse mucho la vida y los más originales han utilizado la técnica del castor robapiedras joputa, que puesto que iban equipados con zapatillas de barranquismo se han dedicado a quitarle las piedras a César para que tuviese que pisar el agua y mojarse jajejijoju.

Tras esto, hemos sorteado cañas, matas, troncos, piedras, más rio... y por fín guiados por el Rey Leónidas recién llegado de Esparta llegamos al lago de las Termopilas donde algunos de nuestros aguerridos guerreros se han pegado un baño de aupa.

Una vez refrescados en cuerpo y alma, sólo nos quedaba un kilometrillo por el asfalto hasta Macisvenda, donde hemos cogido los coches para volver a casa, no sin antes rellenar las botellas en la fuente del pueblo bajo el recibimiento de los perrillos del lugar.

Antes de terminar, me gustaría felicitar a Jesús porque ya sabemos que no es gafe y que podemos terminar las rutas que nos proponemos, ya que es la primera vez que se viene a una ruta sin que llueva o nieve o haga viento de la muerte o nos perdamos.

Pues con todo ya dicho, nos vemos en el camino!!!!

sábado, 2 de abril de 2011

Excursión por el Río Chícamo - Abanilla - 10 de abril de 2011


Hola caminantes!!! Con la llegada del calor viene apeteciendo hacer rutillas donde el agua nos acompañe., es por esto que el día 10 de abril hemos decidido realizar una salida al Río Chícamo, donde dicen que hasta en los periodos de máxima sequía corre el agua.

La ruta saldrá desde Macisvenda (un pueblo cercano a Abanilla) y de ahí nos dirigiremos a el Tollé donde cogeremos el cauce del Chícamo en su soterramiento y lo remontaremos siguiendo su cauce hasta su nacimiento . Posteriormente nos esperan 2 kilometros de puro asfalto hasta los coches pero que merecen bastante la pena ya que las vistas del Chícamo son impresionantes.

La ruta tiene un total de 12 Km y un desnivel de 160 m. por lo que es bastante bastante asequible para todo el mundo. La duración será de unas 4-5 horas más o menos.

La salida de Murcia, se realizará desde la rotonda del Casablanca (Cobatillas) a las 9:00. El que no sepa llegar lo tiene muy fácil. Desde Murcia conducís dirección Alicante hasta la salida de Cabezo de Torres - El Esparragal (Que es la salida del Centro Comercial La Condomina). En la rotonda nada más salir de la autovía nos vamos dirección Cabezo de Torres - Esparragal y seguimos esa carretera hasta llegar a la rotonda de la urbanización Montepinar. Esta rotonda la hacéis recta y en la siguiente que encontréis la hacéis casi entera y os metéis en un parking donde os estaré esperando, allí nos organizaremos y nos llevaremos los coches que hagan falta.

Imprescindible llevar: Mucha agua (que ya va haciendo calorcito y se nota); Calzado impermeable (si no tenéis llevaros calcetines de repuesto y dos pares de zapatillas, unas viejas para mojar y otras secas para poneros después de pasar por el río) ya que la ruta transcurre por el cauce del río y más de una vez tendremos que pisar agua; ropa cómoda y el almuerzo. En principio se trata de una ruta corta y fácil por lo que no hay planificada ninguna comida, de hecho la vuelta es para las 14:00 más o menos. Yo por mi parte tampoco puedo quedarme a comer así que si alguno quiere organizar algo de comida que lo diga y que se apunte el que quiera.

Nos vemos en el camino!!!!!