Hola compañeros!!! esta mañana hemos podido disfrutar de una calurosa pero entretenida ruta pasando por el Río Chícamo en Abanilla. A las 9:00 de la mañana habíamos quedado en la rotonda del Casablanca de Santomera los componentes del grupo que iban a participar en la ruta de hoy... pero como de costumbre nos hemos retrasado casi 45 minutos en primer lugar por la tardanza de algunos componentes del grupo y en segundo lugar por la vuelta ciclista que se nos ha adelantado y nos ha hecho ir detrás de ella durante un par de kilómetros.
Una vez en la carretera nos hemos dirigido hacia el pueblo de partida de la ruta: Macisvenda sorteando todo tipo de ciclistas y con la incorporación de Alejandro y Cristina, que como ángeles del infierno que son nos han dado caza en el trayecto.

Llegados a Macisvenda, hemos iniciado la ruta por un bonito camino a través de un secarral que nos ha llevado durante 3 kilometros al siguiente pueblo: El Tollé. Durante este camino que ha durado poco menos de una hora he podido escuchar 250 veces las siguientes frases: "Pepe, donde cojones está el río", "Pepe esto es un puto secarral", "Pepe te odio a muerte", "Pepe eres mu cabrón, ¿donde nos has traído?", Pepe, ¿Cuánto queda pal río?... a lo que yo contestaba... no os preocupeis que quedan 400 m. en línea recta...
Al llegar al Tollé y a riesgo de que el grupo me abandonase para irse al bar y dar por terminada la ruta, nos hemos adentrado en un camino de tierra que se dirigía al rio y una vez allí hemos descansado en una pinada que daba justo al punto donde el rio se convertia en canal y se volvía subterraneo.

Tras una paradita hemos empezado a remontar el río (o más bien lo que quedaba de él) cruzándolo y saltando de piedra en piedra durante una hora más o menos, hasta que viendo que no había mucha sombra en el camino hemos parado a descansar y almorzar cerca de una pared de roca que nos ofrecía una acojedora sombra.

Tomandonos el refrigerio en este lugar ha sucedido algo totalmente imprevisto, al principio Sam se ha transformado en el perro diabólico y se ha puesto a ladrar y a dar gritos raros como si el mundo se fuese a doblegar sobre si mismo y todos fuésemos tragados por el agujero generado por el acelerador de partículas de la serie "El Barco", pero justo 2 minutos después ha pasado a 10 metros de nosotros, por el mismo río, un rebaño de cabras con pastor y todo... cosa como mínimo curiosa, porque entre los ciclistas y las cabras esto parecía encuentros en la tercera fase.

Después del refrigerio la cosa ha empezado a animarse, pues hemos entrado en una parte del río donde por mucho que quisiésemos había que pasar metiendo los pies en el agua y aquí hemos visto diversas técnicas de paso a través del río. Algunos han utilizado la técnica mono titikaka agarrándose a las paredes y a los árboles para no pisar mucho el suelo; otros ha utilizado la técnica del chino cudeiro en Humor Amarillo en la parte de las zamburguesas pasando de piedra en piedra con mejor o peor resultado; otros han utilizado la técnica de la nutria de rio pasando por el agua sin complicarse mucho la vida y los más originales han utilizado la técnica del castor robapiedras joputa, que puesto que iban equipados con zapatillas de barranquismo se han dedicado a quitarle las piedras a César para que tuviese que pisar el agua y mojarse jajejijoju.

Tras esto, hemos sorteado cañas, matas, troncos, piedras, más rio... y por fín guiados por el Rey Leónidas recién llegado de Esparta llegamos al lago de las Termopilas donde algunos de nuestros aguerridos guerreros se han pegado un baño de aupa.

Una vez refrescados en cuerpo y alma, sólo nos quedaba un kilometrillo por el asfalto hasta Macisvenda, donde hemos cogido los coches para volver a casa, no sin antes rellenar las botellas en la fuente del pueblo bajo el recibimiento de los perrillos del lugar.

Antes de terminar, me gustaría felicitar a Jesús porque ya sabemos que no es gafe y que podemos terminar las rutas que nos proponemos, ya que es la primera vez que se viene a una ruta sin que llueva o nieve o haga viento de la muerte o nos perdamos.
Pues con todo ya dicho, nos vemos en el camino!!!!
Después de no encontrar la segunda cueva en Bajíl, después de la nevada del Pedro López que impidió acabar la ruta y despúes de no poder culminar La Sagra por una ventisca del copón, el baño de ayer en el Río Chicamo ha demostrado que no soy gafe y que digan lo que digan en el río no echan el producto que colorea la orina :P...
ResponderEliminarPensando ya en la siguiente travesía.